Toda vez que los empleados de nuestra empresa de aislamientos térmicos hayan realizado el trabajo de calorifugado y de aislamiento térmico industrial correspondiente, la eficiencia energética habrá mejorado con respecto a los valores que se tenían antes de la instalación. Pero esta eficiencia puede verse reducida si no se lleva a cabo un correcto mantenimiento del aislamiento, un asunto de suma importancia en el que vamos a incidir en las siguientes líneas de esta entrada.

Y es que reducir las pérdidas de calor o frío no es la única razón para solicitar a Aislamientos Visalca una instalación de este tipo, sino que también se necesita un mantenimiento, a ser posible preventivo y antes de que se produzca alguna fuga o avería, por razones de seguridad.

Hay que tener en cuenta que el uso y el paso del tiempo son factores que inevitablemente van dañando los aislamientos térmicos. Por ello, es fundamental programar inspecciones periódicas a cargo de empresas especializadas, con el objetivo de buscar elementos dañados en el sistema. Cualquier pieza dañada, averiada o que tenga los primeros síntomas de provocar un fallo más grave en el futuro, se debe sustituir de inmediato.

Estamos hablando de, por ejemplo, daños externos en los sistemas termoaislantes, presencia de arrugas o deformaciones en las juntas de expansión, encontrar zonas sin aislamiento o algún tipo de rotura en el sistema de vapor o la maquinaria son algunos posibles daños que hay que reparar cuanto antes, no solo por mantener la eficiencia, sino también por evitar reparaciones mucho más costosas a posteriori.